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martes, 10 de marzo de 2009

La doble moral de los dueños de esa tribuna de doctrina


Alejandro Julio Saguier, principal accionista del diario, acusado de evasión impositiva.
08-03-2009 /  
Las acusaciones que rodean a los dueños del centenario diario. 
Política
politica@miradasalsur.com

En un pueblito perdido de Entre Ríos, el matrimonio Bustamante lee el diario. Ella, Ana, le lee a él, Justo, que nunca aprendió a leer y ni a escribir. Desde los 4 años, hace 80, se dedica a trabajar el campo que perteneció a su padre y antes a su abuelo. Ana lee la bajada de La Nación, tras la reunión esta semana, de las patronales rurales con la presidenta de la Nación, Cristina Fernández: “… por ahora no se creará un ente para regular el comercio de granos”. “Eso es como la Junta de Granos, ¿no?”, pregunta él. “Sí”, contesta ella. “Ah, eso era bueno, lo único bueno que hizo Perón”, agrega él, convencido antiperonista desde siempre e ignorante de que lo que hizo ese gobierno fue crear el Instituto para la Promoción y el Intercambio (Iapi).


Ella sigue leyendo el texto de la nota de La Nación: “Sobre la creación del meneado ente que intervendría en el mercado de granos, Cristina Kirchner dijo que ‘el Gobierno se reserva la posibilidad de enviar al Congreso un proyecto de ley para regular el mercado de granos’”.

“¿En qué quedamos, hay o no hay junta de granos?”, pregunta él, y Ana ya no tiene respuesta.
El objetivo de La Nación se cumplió: sobre un hecho cierto, dio la noticia, informó y a la vez desinformó. El lector de este artículo podrá pensar que eso es común en casi todos los medios de comunicación. Tal vez. Pero ese doble juego del diario fundado por Bartolomé Mitre es casi una marca. Para el centenario diario, se puede ser coherente y tener una doble moral.

Precisamente, “La doble moral de los dueños de La Nación”, reza la tapa del número 486 de la revista Veintitrés, publicada el año pasado.

Con la lectura de ese artículo nos enteramos de que el juez Javier López Biscayart acusa por evasión a Matilde Ana María Noble Mitre de Saguier y a su hijo, Alejandro Julio Saguier, principales accionistas del matutino. El magistrado les imputa haber evadido al fisco por 822 mil pesos.

La primera acusación contra los dueños de La Nación se originó en el año 1997. En ese entonces, la acusación era por evasión agravada, un delito cuya pena va hasta los nueve años de prisión y no es excarcelable. Sin embargo, gracias a la acción de la defensa –los asesoró el juez Néstor Marconi, un especialista en lograr que prescriban causas– lograron que el proceso no siguiera adelante y termine finalmente por prescribir.

López Biscayart, seguidor como perro de sulky, logró procesarlos luego por evasión simple, un delito menor que aquél, que prevé penas que van de los 2 a los 6 años de prisión y es excarcelable.
El fiscal de la causa es Claudio Navas Rial, y la acusación que le hace a Matilde Noble Mitre de Saguier es que “omitió declarar ingresos gravados”.

Lo que relata el artículo de la revista Veintitrés, a partir también de afirmaciones de Javier López Biscayart, es el modus operandi empleado para evadir al fisco. La Afip detectó en la declaración de impuesto a las ganancias del año 2000 casi dos millones y medio de pesos que no habían sido gravados. Matilde Saguier adujo que ese monto correspondía a ganancias de la firma La Nación S.A. y que por lo tanto ya habían pagado su correspondiente impuesto.

La clave de la evasión, según el juez, estaba en el recorrido del dinero. Lo que se hizo fue simular un préstamo entre firmas del mismo grupo económico, pero el magistrado demostró que esto sólo tenía la intención de eludir el pago de impuestos.

El argumento de Matilde Saguier –de que ese dinero correspondía a utilidades de la empresa– se derrumbó cuando el juez demostró que en el año 2000 ella no formaba parte del grupo accionista que era propietaria del diario.

La sospecha de López Biscayart es que el hijo de Matilde, Alejandro Julio Saguier, fue el cerebro de la maniobra para evadir impuestos. En verdad, el que maneja los negocios de la familia es Alejandro Julio, se cree firmemente que Matilde Noble no interviene ni maneja el destino del dinero. De todas maneras, sigue investigada por la Justicia, al igual que su hijo.

En el diario no hablaban de ti. Las noticias que relatan los negocios y negociados de los medios de comunicación suelen estar siempre cubiertos por un manto de silencio. Por supuesto, ni pensar que podrían formar parte de las páginas tamaño sábana del centenario matutino. Tampoco lo hicieron otros grandes medios, excepción hecha, claro está, de Veintitrés y ahora de Miradas al Sur. Dirían en La Boca: “entre bomberos no se van a pisar la manguera”. A tal punto llega la desinformación que los accionistas del grupo La Nación reeligieron a los Saguier al frente del directorio.

Mientras tanto, si bien la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico no confirmó el fallo de López Biscayart, el magistrado seguirá investigando. La causa no tendrá el celoso seguimiento que hace La Nación sobre otros temas, pero ahí estará, para denunciar una vez más la doble moral de La Nación.

1 comentario:

semyon dijo...

muy bueno el post, espero que de a poco empiecen a correr mas noticias sobre esta gente, ya se en la revista Veintitrés o miradas....
salutos

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