Decíme quién sos vos...de Eduardo Aliverti...DESCARGÁ LOS REPORTAJES

Tres Dedos Deformento...de Bariloche para el alma de compañeras y compañeros

domingo, 8 de febrero de 2009

La Mesa de Enlace protesta más pero convence menos

Eduardo Buzzi, Hugo Biolcati y Mario Llambías volvieron a la carga. 

02-02-2009 /  

Las quejas de los dirigentes por el paquete de medidas del Gobierno para el sector sacan a la luz diferencias internas e intereses ocultos. 
Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com.ar


Mientras las caras visibles de la Mesa de Enlace hacen públicas sus diferencias y politizan la protesta agraria, el gobierno nacional se puso en sintonía con las principales provincias agropecuarias y lanzó una serie de medidas para el sector. La más importante, sin dudas, es la declaración de la Emergencia Agropecuaria a partir de la sequía que perjudica severamente tanto la producción de las oleaginosas y los granos en general como de la leche y la carne.

Después de un año conflictivo pero de grandes rindes de producción y de precios internacionales, los empresarios rurales enfrentan un 2009 con dificultades: los precios internacionales bajaron a valores históricos (similares a los de tres o cuatro años atrás) y un clima severo. Los dirigentes de la protesta de 2008 tratan de volver a la carga pero esta vez no sólo no cuentan con el respaldo social que lograron hace 10 meses sino que están divididos y reaccionaron de manera muy diversa ante los anuncios de esta semana que termina. 

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner creó una Comisión de Emergencia Agropecuaria para que analice –con las provincias– cuáles son los establecimientos que fueron perjudicados para darles el beneficio establecido por la emergencia y que consiste en el diferimiento hasta el 1º de enero de 2010 del pago del impuesto a las ganancias, de los anticipos que corresponden a ese tributo como el correspondiente a bienes personales.

La sequía es un fenómeno imprevisible, pero no afecta a todos por igual. En primer lugar porque muchos productores, dadas las ganancias extraordinarias del sector, hicieron obras hídricas en previsión de la merma de las lluvias, un hecho que cada vez pesa más a partir de los desmontes y del calentamiento global. Además, muchos productores toman seguros que les permiten atenuar las pérdidas.

Cabe destacar que el sector agropecuario cuenta con este régimen especial que surgió de un decreto ley de septiembre de 1983. La dictadura, antes de retirarse, dio este beneficio a las entidades patronales que tanto apoyo le dieron. No hay otros sectores productivos que tengan un régimen especial de este tipo. La normativa dice que, cuando una empresa demuestra que fue perjudicada en un 80% de su producción se declara “el desastre” y así obtiene más beneficios fiscales y financieros. 

Los gobiernos de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe –que suman la mayoría de la producción agroalimentaria argentina– actuaron en sintonía con la decisión de la Presidenta y tienen la responsabilidad de que la medida llegue a buen puerto para paliar los efectos de la sequía. Por el lado del Ejecutivo nacional los encargados de ejecutarla son el secretario de Agricultura Carlos Cheppi y el titular de la Afip, Ricardo Echegaray. 

No puede escaparse una lectura política: los santafesinos Hermes Binner y Carlos Reutemann (gobernador y principal referente del peronismo provincial), el cordobés Juan Schiaretti y el bonaerense Daniel Scioli apoyaron esta decisión de la Presidenta. 

El frente logrado por el gobierno nacional puso en aprietos a las figuras más importantes de la protesta. Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas, dio el portazo y dijo que esto era insuficiente. “Que bajen las retenciones”, pidió. Llambías ya está en negociaciones con Margarita Stolbizer para ocupar el segundo lugar en una lista de la dirigente radical ahora aliada a Elisa Carrió. Ésta, por su parte, entabló diálogo con Alfredo De Ángeli para que se sume a la Coalición Cívica. 

Por su parte, el santafesino Eduardo Buzzi, titular nacional de Federación Agraria, ve resentido su frente provincial. Ahora distanciado de Binner y Reutemann, es quien más molesto está. “Hay mucha bronca –dijo Buzzi tras escuchar el anuncio de las medidas de parte del titular de Agricultura, Cheppi–. Pero tenemos que ser muy prudentes”, reconoció.

Hubo otra medida que beneficia a los productores y que fue rechazada por Buzzi: un trámite costoso para el traslado de granos (conocido como cartas de porte) será gratuito este año. Se trata de un monto global anual de unos 200 millones de pesos y cuya administración corría por parte de la Federación Agraria desde que se liquidó la Junta Nacional de Granos hace ya 12 años. Un porcentaje de ese monto (alrededor de un 2%) queda en manos de la entidad que preside Buzzi quien se apresuró a señalar que era una medida en su perjuicio. De inmediato, empezaron a hacer circular un rumor de que esas cartas de porte serán entregadas al titular del gremio de Camioneros Hugo Moyano, lo cual por supuesto fue desestimado por las autoridades de la Afip.

Los representantes de las entidades del campo tampoco se ponen de acuerdo en si van a volver a cortar rutas. Unos amagan con salir en febrero, otros en marzo y algunos reconocen que el Gobierno tendió suficientes puentes de diálogo y tomó medidas como para que los cortes sean mal vistos por los productores.

Carlos Cheppi, quien dirigió el Inta durante años, afirmó tras los anuncios que “de las retenciones ni hablar”, básicamente en relación con la soja y el girasol, ya que el maíz y el trigo tuvieron rebajas. Es que el precio en los puertos de Rosario y del litoral del Paraná es de 930 pesos, que deja márgenes de ganancia más que suficientes como para que los derechos de exportación puedan ser pagados por los productores y arrendatarios volcados a ese sector. 

A su vez, tanto Agricultura como la Organización Nacional de Control Comercial Agropecuario están trabajando con la Afip para sacar de la informalidad a los trabajadores en negro y para evitar la evasión –todavía en gran escala– que tiene el sector. Detrás de las protestas, además de pretensiones políticas de algunos, se esconde el deseo de mantener un privilegio decimonónico: el de evadir los impuestos. Un tema complejo, cultural, pero también político. No basta con mostrar la severidad del Estado, sino que éste debe darle al productor suficientes estímulos financieros y comerciales como para que sepa que su incorporación a la formalidad no es para “esquilmarlo” sino para integrarlo.

1 comentario:

MONA dijo...

Ya nadie les cree... ni los escucha. He encontrado blogs de productores que desconocen a los de la Mesa de enlace. Te los paso:
http://juanchomilitante.blogspot.com
http://movimientominifundistas.blogspot.com/

Saludos

www.fundaciongentenueva.org.ar